La voluntad y los 3 niveles de la obediencia - Educación Método Montessori

La voluntad y los 3 niveles de la obediencia

Lo primero que quiero hacer es aclarar dos puntos que habitualmente provocan confusión:

  1. Obediencia no es lo mismo que sumisión.
  2. La obediencia no se consigue doblegando la voluntad sino ayudando al desarrollo de la misma.

Aclaro esto porque muchos adultos tienen una idea equivocada de lo que es la obediencia, lo que suele desembocar en dos resultados:

  • Que intenten conseguir que sus hijos tengan esa obediencia poco saludable (doblegando su voluntad), lo cual evidentemente no es nada respetuoso.
  • Que consideren la obediencia como algo negativo (al confundirlo con sumisión) y por tanto no quieran que sus hijos sean obedientes. Esto aunque no parezca tan evidente, tampoco es respetuoso.

Cualquiera de las dos posiciones tiene consecuencias negativas en el desarrollo del niño y por eso quería empezar aclarando estas dos ideas para que todos tengamos claro lo que es y lo que no es la obediencia. Vamos a verlo con más detalle.

 

La obediencia está ligada al desarrollo de la voluntad

Como comentaba, un error muy común es pensar que para que un niño sea obediente hay que doblegar su voluntad y sustituirla por la voluntad del adulto, pero esa no es la verdadera obediencia, eso es sumisión. Esta cita de Maria Montessori lo explica muy bien:

Es un error fundamental pensar que la voluntad de un individuo debe ser destruida para que pueda obedecer, es decir, que acepte y ejecute una decisión tomada por la voluntad de otra persona. Si aplicásemos este razonamiento a la educación intelectual deberíamos decir que es necesario destruir la inteligencia del niño para que pueda recibir nuestra cultura en su mente.

Conseguir la obediencia de individuos que han desarrollado bien su voluntad pero que deciden seguir la nuestra por su propia elección, eso es muy diferente.

(Maria Montessori, La Mente Absorbente)

 

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Por eso nuestro objetivo no debe ser destruir la voluntad del niño sino facilitar su desarrollo, lo que sólo se consigue a través del propio trabajo del niño.

 

La voluntad en su estado natural es una fuerza que nos obliga a llevar a cabo acciones que beneficien nuestra vida. La tarea que la naturaleza encomienda al niño es crecer, así que la voluntad del niño es una fuerza que le urge a crecer y desarrollarse. […]

Nuestros niños eligen su propio trabajo de manera espontánea y, repitiendo estos ejercicios de su elección, desarrollan una consciencia de sus acciones. Lo que en un principio era un impulso hórmico urgiendo al niño a actuar, ahora se convierte en un esfuerzo de su voluntad. Al principio actuaba instintivamente, ahora actúa conscientemente y voluntariamente.

(Maria Montessori, La Mente Absorbente)

 

Para llegar a conseguir esa obediencia saludable, que nace de la propia elección y no de la sumisión, es necesario que se produzca el desarrollo de la voluntad, ya que es algo con lo que no se nace. A lo largo de ese desarrollo podemos ver que la obediencia del niño va evolucionando, Maria Montessori identificó la tres etapas o niveles de la obediencia que voy a comentar a continuación.

 

Los 3 niveles de la obediencia

Primer nivel de la obediencia

En este primer nivel el niño obedece sólo ocasionalmente.

Un niño menor de 3 años todavía no domina de manera consciente todas sus acciones ni su voluntad, por lo tanto es materialmente imposible que obedezca una orden de manera consciente. La obediencia suele producirse normalmente cuando la orden que recibe coincide que una de sus necesidades vitales.

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Por ejemplo: Si le decimos al niño “Ven a la mesa a comer” es muy probable que obedezca si tiene hambre, pero si en ese momento no tiene hambre lo más probable es que no obedezca.

Cuando el niño va empezando a tener algo de auto control, es posible que obedezca órdenes no necesariamente ligadas con necesidades vitales, pero tampoco las obedecerá siempre. Es posible que realice una acción que le pedimos una vez y la vez siguiente no lo haga. Esto no es un síntoma de rebeldía ni desobediencia, simplemente se debe a que las habilidades necesarias se están formando pero no están completamente establecidas todavía.

Por ejemplo: Imagina que estás aprendiendo a hacer malabares con tres pelotas, yo te pido que lo hagas y lo haces, pero te pido que lo vuelvas a hacer y esta vez se te caen las pelotas al suelo. ¿Debería yo pensar que me estás desobedeciendo o que tal vez todavía no dominas esa habilidad?

 

Segundo nivel de la obediencia

En este segundo nivel el niño ya puede obedecer, ya tiene el auto control y la voluntad necesarias para poder obedecer de manera consciente. Es capaz de utilizar su voluntad para ejecutar la voluntad de otra persona.

 

Tercer nivel de la obediencia

En este tercer nivel el niño no sólo es capaz de obedecer, sino que lo hace con entusiasmo y alegría cuando es consciente de que la persona que le da la orden es capaz de hacer cosas que él todavía no puede hacer, es como si la obediencia naciera del respeto y la admiración hacia esa persona.

Haz Click Para Ver:   Aprender a observar

 

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Fuente: Montessori en Casa

http://www.montessoriencasa.es/la-voluntad-los-3-niveles-la-obediencia-the-will-and-the-3-stages-of-obedience/

 




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